El autorescate en escalada es el conjunto de técnicas y maniobras que permiten a los propios escaladores resolver situaciones de emergencia en la pared, sin depender de ayuda externa inmediata. Estas maniobras incluyen desde ascender o descender por la cuerda con medios de fortuna, hasta asistir a un compañero herido, liberar cuerdas atascadas, o evacuar a la cordada de forma segura.
Su importancia radica en que muchas veces las vías de escalada se encuentran en zonas aisladas o de difícil acceso, donde los equipos de rescate pueden tardar en llegar o no tener comunicación directa. En esos casos, la capacidad de actuar con autonomía puede marcar la diferencia entre un susto y un accidente grave.
Además de mejorar la seguridad, el conocimiento del autorrescate aumenta la confianza, la eficiencia y el control de los escaladores ante imprevistos, permitiendo reaccionar con calma y eficacia ante situaciones como una caída, un bloqueo de cuerda o una lesión en altura. En definitiva, el autorrescate es una habilidad esencial para cualquier escalador que busque autonomía y responsabilidad en la montaña.